“Si acompaño”: ONG que ayuda a personas sin familias, enfermas o en situación de calle

Los voluntarios de la ONG “Sí, acompaño” siempre están en  busca de  ayudar a personas que atraviesan situaciones de vulnerabilidad. Cuidan personas al final de su vida, sin familia o sin hogar y  suman a quienes quieran ayudar en esta causa. En estas acciones no hay  no hay fama ni dinero, ni cargos, pero sí  sonrisas, lágrimas de agradecimiento y crecimiento personal. 


Claudia Chirino, una joven sanjuanina, es psicóloga y miembro de la ONG “Si, acompaño” que ofrece un voluntariado junto a un equipo de jóvenes para cuidar y acompañar a personas en la fase final de su vida, en situación de vulnerabilidad o sin familia, y lo llevan a cabo desde hace dos años. Ellos conforman una ONG de voluntarios donde entregan una parte de su tiempo semanal para acompañar a personas que se estén tanto en hogares de ancianos como en la calle y que necesitan de una ayuda solidaria y de contención.

Claudia es psicóloga transpersonal y como voluntaria trabajó  hace varios años de manera solitaria en Mendoza y San Luis. Cuando regresó a San Juan hace dos años atrás tuvo el deseo de poder establecer sus ideas solidarias de manera formal y así empezar a difundir este voluntariado. Para Claudia  se trata de una herramienta personal para bridar este servicio a la comunidad. “Se abre un abanico muy importante e interesante en el aprendizaje con esta actividad. De hecho yo lo propongo como una actividad de desarrollo personal”, cuenta Claudia en una entrevista exclusiva para DIARIO MÓVIL.

Claudia Chirino, integrante de la asociación.

La idea de esta acción solidaria es que haya un beneficio por ambos lados de los actores participativos. Tanto el acompañado como el voluntario, reciben ayuda sobre sus propios miedos y conflictos personales donde la idea es poder superarlo de manera conjunta. Además, la organización capacita a sus miembros para tener las herramientas necesarias a la hora de acompañar a personas que se encuentren en la fase final de sus vidas. “Como estamos acompañando en el Hogar Eva Perón  a personas mayores, enfermas, en el final de la vida, y yo estoy formada en esto. Pero también estoy haciendo una entrada de voluntarios donde haya una mini capacitación especial para personas que acompañan a otras en el final de la vida”, expresa Claudia Chirino.

Siempre están en búsqueda de personas que ayuden donando su tiempo en la solidaridad con los demás. “De hecho este voluntariado no es multitudinario y tengo que salir a buscar personas que sintonicen la misma frecuencia solidaria, que es distinta a otro tipo de solidaridad que está más vinculada con lo reactivo. Por ejemplo cuando se pide ayuda por algún evento climatológico o trágico, que la gente va solidariamente, voluntariamente a ayudar. Esto se trata de otra cosa, por eso tiene otras características. Se trata de un voluntariado sensible que seguramente no es para cualquier persona”, cuenta Claudia.

La contención que realizan los miembros de la ONG va un paso más allá de la escucha activa. Pretenden una capacidad de hacerse depositario de la situación problemática que implica mantener una actitud empática y mostrarse dispuesto a ayudar.“Se busca en la multitud sensibilizar a otra alma que desee lo mismo. La particularidad de esto es que lo hacemos de manera constante. No es azaroso, sino de manera continua, sostenida, y es lo que más cuesta encontrar”, concluye Claudia Chirino.

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