La NASA premió a un equipo argentino

Le ganaron a 2000 participantes de todo el mundo. Enterate de qué se trata.

“Lemon Py” es el grupo de estudiantes argentinos que se consagró ganador del hackaton mundial “Space Apps Challenge” organizada por la NASA. Vencedores en la categoría “Mejor Uso de Datos” tras competir contra más de 2000 proyectos internacionales, la Agencia Espacial de los Estados Unidos buscaba resolver problemas reales, en la tierra y el espacio, basados en el uso de datos abiertos.

Buenos Aires, Rosario, Córdoba Capital y Río Cuarto fueron las sedes argentinas, que además contaron con el apoyo de CONAE, INVAP, el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación; IBM y la Universidad Nacional de San Martín. Carlos Frías, uno de los integrantes del equipo “pastel”, cuenta que la mayor dificultad que enfrentaron fue la falta de tiempo, ya que se les daba sólo 48 horas para resolver el desafío.

“Todos estamos habituados a trabajar fuerte y a permanecer concentrados. También es difícil controlar la ansiedad y aprender a aceptar que, muchas veces, la primera idea no resulta, la segunda tampoco, la tercera más o menos. Eso te hace más abierto a lo que te puede dar el otro y a lo que vos también podés recibir”, explicó. A pesar de esta expresión, tanto Frías, como Octavio Gianatiempo, Franco Bellomo y Cezar Azevedo de Faveri, los cuatro integrantes de Lemon Py, se conocieron ahí mismo, en la hackaton. Un biólogo molecular, un estudiante de física, otro de ciencias de la computación y un periodista, así quedó conformado el equipo multidisciplinario que se llevó los laureles con “Pollen Alert”.

Esta aplicación busca proteger a los alérgicos que recorren la ciudad. Para ello, usan datos abiertos de Buenos Aires Data. La idea es mostrar la geolocalización de los alérgenos y recomendar el camino más adecuado para que la persona alérgica pueda llegar a su destino con un mínimo de exposición al polen. La solución no es menor, ya que “un tercio de la población argentina padece alergias respiratorias. Y no es un mal menor, ya que hay personas con un alto grado de sensibilidad a quienes se les puede llegar a desatar una crisis aguda que hasta ponga en riesgo su vida. Otra ventaja, es que el proyecto es fácilmente escalable. Si funciona correctamente acá, quiere decir que es aplicable a cualquier otra ciudad del mundo”.

Desde Lemon Py confiesan que “la idea inicial giraba en torno a la posibilidad de trabajar con los ciclos de floración de los árboles para saber en qué momento se generan los frutos. Arrancamos de ahí, luego fuimos viendo cómo podíamos hacer más efectivo ese trabajo. Terminamos en Pollen Alert, pero hubo todo un camino de transformación hasta llegar ahí”. Y para hacerlo factible, utilizaron la tecnología cognitiva de reconocimiento de imágenes de IBM Watson, que posibilita la identificación correcta de las especies de árboles.

“Nosotros justamente lo que planteábamos era valernos de datos abiertos. Estos tienen que poder llegar a la sociedad y transformarse en herramientas útiles para la vida diaria. Porque, cada vez que usamos el celular, las aplicaciones, las redes sociales, se generan muchísimos datos nuestros. A nosotros nos interesa que toda esa información pueda ser utilizada en beneficio de las personas, en este caso en provecho de la población alérgica”, explica Carlos.

Bellomo, otro de los integrantes, explica que “el análisis se basa en los datos abiertos, junto con las imágenes satelitales y análisis estadísticos. Con esto podemos obtener el ciclo de vida de los árboles y calcular cuánto polen hay y dónde se genera. Luego tenemos un modelo de dispersión para ver cómo se dispersa el polen en la ciudad. Para esto es necesario contar con la temperatura, humedad y viento para cada coordenada de cada árbol”.

Ahora, en una siguiente etapa, Pollen Alert accederá a los datos climáticos históricos que le habilitará The Weather Company. Otro objetivo es que la App pueda alimentarse también de otras fuentes de datos como redes sociales, sensores, radares, actividad de los usuarios y vistas de la ciudad.

Cristian Jakob, responsable de la organización de la hackatón en Buenos Aires, afirmó: “Estamos muy felices por el triunfo de Lemon Py porque es una competencia muy demandante y de gran nivel. El equipo demostró que se pueden resolver desafíos de manera creativa y aprovechar la tecnología disponible para ayudar a cambiar el mundo. Cuando decidimos iniciar nuestra participación en este evento en 2016 estábamos convencidos de que Argentina tiene mucho para aportar en materia aeroespacial. El apoyo que recibimos de nuestros sponsors y los resultados alcanzados, claramente confirman esta relevancia y capacidad a nivel mundial”.

Mientras tanto, al grupo lo que más le alegra es la valoración de la idea: “Las personas que integraban el comité evaluador tienen la capacidad de ver qué proyección tiene esto realmente. La aplicación no está disponible aún, pero lo que se consideró fue su potencial. Esto es algo que ocurre muchas veces con la ciencia, y este jurado local e internacional de primer nivel está entrenado para poder ver eso”. Ahora el premio llegará pronto y ellos lo esperan con una gran emoción. “Vamos a poder ir a ver un lanzamiento de NASA en Cabo Cañaveral”, comentan los Lemon Py.

Incluso, allí conocerán además a los otros 5 ganadores globales de NASA Space Apps Challenge: HALA de Ivánovo, Rusia, como Mejor Uso de Hardware; Space Bar de Taipei, China, como Mejor Concepto de Misión; Radaway de Singapur como Impacto Galáctico; Grovr de Kuala Lumpur, Malasia, como Proyecto más Inspiracional; y un extra People´s Choice para NestFold de Limasol, Chipre.

Fuente: El Intransigente

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