CON HONORES: Emocionante despedida a un perro policía en Estados Unidos

Un homenaje con todos los honores para Juez, un pastor alemán de 9 años que sufría el mal de Cushing y debió ser sacrificado. Los policías lo despidieron con la veña protocolar y con lágrimas en los ojos.

Se puede considerar que el norteamericano, a veces, es demasiado propenso al show. Pero nobleza obliga, no se quedan atrás a la hora de los homenajes. Saben cómo y cuándo hacerlos. Sea quien sea el protagonista.

Se llamaba Juez y era uno de los perros policía más veteranos de la división K-9 de la policía de West Deptford, Nueva Jersey. Pero una enfermedad terminal obligó a sus superiores a sacarlo de servicio y a tener que sacrificarlo, luego de infinidad de intentos por salvarle la vida.

Juez. Mordió su juguete, el protector que utilizan los adiestradores caninos, hasta el último minuto.

Con 9 años de edad, Juez había iniciado su carrera en West Deptford en 2007 y allí estuvo durante siete años. En ese tiempo, estuvo en 280 operativos y ayudó a la detención de 152 sospechosos. Además, colaboró con el secuestro de varios vehículos, armas de fuego y de unos 50.000 dólares en diversos allanamientos por narcotráfico.

Compañeros. Varios canes de otras divisiones de la Policía de Nueva Jersey despidieron a Juez.

Impactan las fotos de la despedida. Un cordón de policías, al menos unos 30, lo despidieron con la veña protocolar. Muchos de ellos, con lágrimas y sentidas muestras de emoción. Su ladero, el cabo Michael Franks fue el encargado de llevarlo de su cuerda, con Juez disfrutando por última vez de su juguete preferido, el protector que usan los adiestradores para el entrenamiento.

Afectado por el síndrome de Cushing, una enfermedad endocrina que implica alteraciones de su sistema metabólico, Juez no pudo seguir con su vida profesional y debió ser sacrificado en la clínica veterinaria St. Francis en Woolwich Township.

Ladero. Con Michael Franks, el cabo que cuidó y para el que trabajó Juez durante siete años.

De todos modos, y cuando en noviembre del año pasado se le había detectado la enfermedad, la comunidad de West Deptford reunió dinero suficiente para pagar los tratamientos. En apenas dos días de campaña se juntaron 12.000 dólares.

Agradecidos. Los vecinos del distrito también se acercaron hasta la división canina K-9.

“No sólo se trata de mostrar respeto, sino también que la gente que está aquí le ha querido agradecer por su servicio a la comunidad”, dijo uno de los sargentos presente en el lugar. Dan Eliasen, que supervisa la división K-9 de perros policía, cerró el acto: “Nadie se ha olvidado de lo que ha hecho: protección de su pareja y de su comunidad”.

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